El propósito principal del producto mínimo viable es validar tu mercado y determinar si tu consumidor quiere la solución que le ofreces. No importa cuán bueno y útil sea el MVP si no resuelves la otra mitad de la ecuación: ¿A qué mercado lo vas a dirigir?

Cuando lanzas un nuevo producto o servicio debes dirigirte a los early adopters, que son los clientes que tienen un problema o necesidad que tu producto puede solucionar de forma inmediata. Por esta razón, debes conocer a fondo qué lo motiva, cómo es su personalidad y qué necesidades tiene.     

¿Cómo encontrar a tus early adopters?

1. Analiza a tu competencia

Descubre contra quién te enfrentas. Necesitas saber cómo posicionar tu producto mínimo viable dentro de tu industria, teniendo en cuenta que tus competidores ya están creando algo similar a lo que tú estás intentando hacer.

Evalúa sus fortalezas y debilidades, e investiga a sus buyer personas y qué les ofrecen. Puedes elegir ese mismo mercado o concentrarte en un grupo que tus competidores hayan pasado por alto.

2. Enfócate en la segmentación geográfica

Parte de las siguientes preguntas: ¿Cuáles son los idiomas que utilizan?, ¿Cuáles factores culturales impactan en sus vidas?, ¿Cómo serán las ventas al por menor?, ¿Cómo puedes impulsar su engagement?

3. Encuentra su motivo de compra

Es importante descubrir las prioridades de tu mercado para saber dónde tienes que invertir tus recursos más valiosos.

Steve Jobs decía: «Decidir qué no hacer es igual de importante que decidir qué hacer». Esto aplica para los clientes y la segmentación del mercado. Por ello es importante que construyas un producto mínimo viable para satisfacer una necesidad específica y resolver sus puntos de dolor.

Cómo hacer un producto mínimo viable en 3 pasos 

Todo se resume en cuatro palabras: «construir», «medir», «aprender» y «acelerar». 

1. Construye tus ideas

Primero crea el producto que deseas comprobar y define tus métricas para obtener la información que te ayude a lograrlo. Con esto establecerás el producto mínimo viable que necesitas para medir, aprender sobre tu teoría y repetir el proceso.

Producto mínimo viable

Determina si el producto que vas a lanzar es mínimo y viable a la vez. Asegúrate de que la versión de tu producto cuenta con las características necesarias para solucionar el problema que afecta tu mercado y tenga una interacción real con el público. Por ejemplo, si vendes lámparas, lanzar una simple bombilla no resuelve ninguna necesidad, ni mucho menos reúne las características mínimas para validarlo.

2. Mide el rendimiento

Establece métricas de valor que te permitan evaluar los resultados de tus pruebas. Medir y analizar estos indicadores clave es uno de los factores principales de los que dependerá el éxito de tu MVP y, por supuesto, de tu negocio.

3. Aprende de los datos obtenidos y acelera

Los resultados arrojados en la medición te permiten construir integralmente tu producto mínimo viable. Al apoyarte en el análisis de la nueva información, creas una nueva iteración.

En esta etapa de análisis es cuando se hacen los ajustes necesarios para alinearse a las necesidades del mercado. De acuerdo con los resultados que obtuviste, si tus hipótesis se cumplieron, acelera. Es decir, si hiciste lo correcto continúa haciéndolo, pero con mayor impulso y escala. Si no es así, modifica lo que no está funcionando, plantea nuevas hipótesis y compruébalas con un nuevo MVP

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